“El galán merece respeto” Esteban Lamothe

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–¿Cómo preparó su personaje, Renzo, en Educando a Nina? El personaje lo preparé como preparo siempre los personajes: leyendo los libros una y otra vez. Siempre encuentro al personaje leyendo, lo encuentro ahí, dentro del libro, no afuera. También pensé en las novelas que miraba cuando era chico. Nunca me tocó hacer de galán, es la primera vez que lo hago y te diría que es, para mí, una especie de género aparte. Casi te podría decir que existe el expresionismo, el naturalismo, el grotesco y “el hacer de galán” (Risas). También me reuní bastante con Griselda y los autores para terminar de darle forma e ir descubriendo este mundo nuevo que es hacer de galán.
–La química con Siciliani es muy buena, ¿no? Sí, la química con Griselda es espectacular, de hecho estoy en esto en gran medida gracias a ella porque quería trabajar conmigo y yo con ella. Habíamos quedado muy copados de trabajar juntos en farsantes y teníamos el deseo de volver a hacerlo. Y me consta que ella me propuso y que junto con Sebastián Ortega y Tomás Yankelevich, decidieron que sí pero ella hizo mucha fuerza para que yo esté en la novela y eso significa que la química que tenemos es perfecta. Te diría que es una de las actrices con la que mejor me entiendo actuando. Y el elenco en general me parece re groso, a todos los admiro mucho.

–¿Hay algún punto de contacto entre el personaje y usted? No hay ningún punto de contacto entre el personaje y yo, cero. Quizás, tirando un poco de la cuerda, te podría decir que él tiene un poco de ira, y yo soy un tipo que a veces se enoja pero nada más. Y ahora que lo estoy haciendo, te digo, respeto y admiro mucho más que antes a todos los galanes de la historia de las novelas. Estuve pensado mucho en Calos Mata, Arnaldo André, todos los galanes que estaban en la tele cuando era chico
–¿En qué contexto fue espectador de telenovelas siendo nene? Las miraba con mi abuela. Nos centrábamos principalmente en las protagonizadas por Verónica Castro, pasó mucho tiempo pero recuerdo algunas más especialmente, como Café con aroma de mujer.
–En otra entrevista usted dijo que esta era una “comedia necesaria”, ¿en qué sentido? Me parece que era una comedia necesaria en el sentido de aflojar un poco con la tensión general. Obviamente una comedia puede ser tanto necesaria como peligrosa porque si uno está todo el tiempo riéndose y desatiende las cuestiones más importantes está mal. Pero este año fue muy intenso de mucha pelea entre la gente, peleas que tuvieron su correlato en la tele, hubo gente que era amiga que se peleaba en cámara por temas políticos. A mí, encima, la política me chupa un huevo, no me interesa para nada y me parece tremendo que se haya generado tanta pelea. Y creo que una comedia a esa hora, en vez de un programa político, es algo positivo. Creo que está bueno llegar a tu casa y distraerte, pero con algo mejor que un programa de puterío con cuatro gatos haciendo bardo. Distraerte viendo una ficción de calidad, viendo actores que actúan, viendo gente que te está contando una historia. Creo que una comedia así era necesaria porque lo que abundaba eran las ficciones dramáticas. Una cosa es divertirte viendo un chismerío estúpido y otra es divertirte viendo un producto de la calidad que tiene Educando a Nina.
–¿Tiene proyectos cinematográficos para este año? Tengo algunas películas a la vista, pero ninguna confirmada. También estamos tratando de conseguir los derechos de una novela para adaptar junto con Santiago Mitre, pero tampoco está confirmado.
–Y hay algo en tele pero no como actor… Sí, hay un programa de reportajes y de música que se llama Asados extremos y voy a conducirlo. La idea es hacer un asado en un lugar dificilísimo. El primero es asar un lechón en un bote; el segundo, un asado en una camioneta que anda a cien por hora y hay siempre un invitado, y al final toca una banda. Es una especie de Fishing with John (que hacía John Luri). En una mezcla de reportajes, música, gastronomía, paisajes y aventuras. También se puede decir que va a tener algo de Jackass porque va a ser realmente extremo.
–¿Cómo han llevado la dinámica familiar con su mujer y colega Julieta Zylberberg desde que nació Luis, el hijo de ambos? Nos arreglamos perfecto. Tenemos a Vero que es la chica que nos ayuda con Luis, y además nos vamos turnando entre nosotros. Juli está grabando Loco por vos con Juan Minujín. Fue un poco más difícil cuando ella estaba con Sos mi hombre y yo en Farsantes porque el nene era muy chiquito de verdad y ahí sufrimos un poco más, pero ahora estamos totalmente acomodados y encarrilados como familia gracias a la experiencia que hemos ido adquiriendo y a que Luis está más grande.
–Una faceta menos conocida para el gran público de su
trabajo es la de director de videoclips… Sí, justamente estamos por estrenar con Marcos Canosa un video que dirigimos para Cabeza Flotante, la banda de rock de mis hermanos de la que él también es parte, y yo, en un rol no musical sino llevando adelante el tema de la imagen de la banda y la dirección de los videoclips. Es algo que disfruto mucho.
–¿Y tiene previsto dirigir clips para otras bandas? Sí, voy a dirigir un clip de Él Mató a un Policía Motorizado de la canción “Aire fresco”. También uno de Un Planeta y otro de Bestia Bebé, siempre en codirección con Marcos Canosa y voy a hacer dos más de Cabeza Flotante.
–¡Su vínculo con el rock es tan sólido como para organizar
festivales! ¡Claro! Voy a seguir en la organización del Rucho Fest que es un festival de rock que estoy organizando desde hace un tiempo como vos decís, y del que tengo previstas cuatro ediciones más para el resto del año.
–¿Puede decirse que con Cabeza Flotante se está entrenando
para dirigir ficción en el futuro? Y sí… con Cabeza Flotante me estoy formando como director de alguna manera, es cierto. No tengo ansiedad por hacer algo ya, pero me interesa dirigir y guionar, tengo algunas ideas de guiones que aún no tienen una forma concreta pero están ahí, es un mundo que me interesa mucho el de la escritura y la dirección. Siempre mi trabajo como director estuvo ligado a Cabeza Flotante y a Ameghino, que es nuestro pueblo, y creo que cuando dirija alguna ficción el imaginario va a ser el de nuestro pueblo y la música la de mi banda, porque es mi banda aunque ahora no toque, como te decía antes. Cabeza Flotante es más que una banda, es un concepto, una poética, un humor, un montón de cosas que tenemos en común.