En un impasse durante las últimas grabaciones de la prestigiosa tira de Pol-Ka El puntero, Bárbara Lombardo se reunió con Quid para una entrevista en la que desplegó una simpatía que poco tiene que ver con “Pochi”, el personaje que enamoró al de Rodrigo De la Serna. Con una trayectoria que abarcó cine, televisión nacional y extranjera, teatro y videoclips, es una de las actrices más activas de su generación.
La composición de una mujer establecida en un ámbito marginal, la consolidación de su trabajo en México, y sus gustos y apetencias a la hora de pasar el tiempo libre, son algunos de los temas por los que paseó su estilo sencillo y descontracturado.
–¿Cuál es su balance, tras haber pasado por “El Puntero”? Estoy muy feliz. La verdad es que mi personaje creció un montón a lo largo de todo el unitario. La historia se fue poniendo muy interesante, a mí me gustó mucho interpretarla, la fui conociendo en la medida en que se iba escribiendo y estoy muy contenta. Al principio no se sabía cuánto iba a durar, si iba a funcionar o no y, bueno, acá estamos.
–¿Qué fue lo que más la sedujo de la propuesta cuando llegó a sus manos? Trabajar con DANIEL BARONE, el director, y con el elenco, que es verdaderamente buenísimo. También el hecho de participar de un unitario de Pol-Ka, que siempre me gustan y se destacan por su calidad. Sabía que iba a ser un trabajo en equipo y eso también me sedujo.
–¿Cómo fue componiendo a Pochi, su personaje? Es difícil definirlo muy exactamente, pero te diría que siempre lo que hago es tratar de comprender el corazón del personaje como primera medida. Después, creo que me la paso observando e imaginando cosas en torno a su mundo, puse foco en el barrio donde grabábamos y en su gente. También me resulta muy útil hablar con el equipo, con la gente de vestuario, de arte, estar atenta a la caracterización y, obviamente, consultar distintas
cuestiones con el director.
–Tuvo varias escenas de violencia física ¿Cómo las vivió? Sin dificultad. Aunque no soy violenta, siempre me entrené físicamente y me encanta todo lo que tiene que ver con el trabajo físico y la expresión física, así que no me costó para nada. También hay violencia en la actitud y la gestualidad… Sí, se ve que cuando me pongo violenta para actuar lo siento en serio y mis gestos lo expresan (Risas)
–Estuvo y está trabajando en México ¿Cómo es esa experiencia? Súper positiva. Por suerte ahora tengo un
paso más firme allá. Estoy participando en Soy tu fan 2. Mi personaje se llama Susana y es una psicoanalista. También estuve en xv3, pero sólo para dos capítulos porque tenía que volver a grabar El puntero.
–¿Qué diferencias y similitudes encontró entre los dos países en cuanto a la forma de trabajo? Noté que es bastante similar en el sentido de la dedicación a los programas. Quizás hay diferencias cualitativas en los equipos o en algunas cosas relacionadas directamente con el presupuesto destinado a la producción. Pero en cuanto a las puestas de cámara y de luz, por ejemplo, hay muchas cosas parecidas. Quizás allá son más silenciosos, acá con el mate de por medio, hablamos mucho más, somos más gritones. Quizás sea culpa del mate, de cómo es el ritual del mate, que propone una situación de grupo, hace que la gente se comunique (Risas).
–Le gusta reírse ¿alguna vez se pone triste? Sí, si estoy triste me doy lugar para estarlo.
–¿Se considera buena compañera de trabajo? Sí, aunque habría que chequearlo con mis compañeros (Risas), pero no me peleo ni tengo dramas, aunque reacciono inmediatamente si me siento atacada por algo.
–¿Es competitiva? Más que con los otros, conmigo. Es algo que tengo que relajar un poco. A veces termino de hacer una escena y me enoja cómo la hice y no debería ser tan así. Pero rescato y es verdad que siempre estoy buscando en qué puedo mejorar.
–¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre? Muchas cosas. No me aburro. Estoy estudiando Eneagrama, que es algo muy antiguo, que enseña a entender ciertas cosas del ego, y hago constelaciones familiares… son cosas que me gustan.
–Tiene interés por cuestiones espirituales… En realidad creo que lo que me gusta es tener espacio para mí, para lo interior y eso se enmarca dentro del tiempo libre. También me encantan otras cosas: ahora, por ejemplo, me invitaron al festival de cine de Mar del Plata y la idea de ir me divierte mucho. Tengo familia y amigos allá y es una ocasión genial para juntar trabajo y placer. La playa me parece un lugar hermoso. Creo que es lo primero que voy a hacer, tirarme dos horas en la playa. Así que son muchas cosas: amo ir al teatro, al cine, me gusta leer…Y cuando quiero acostarme tarde me gusta ir a fiestas. Y juntarme a comer algo rico con mis amigos, a quienes cuido mucho, es uno de los placeres más grandes que hay.
–¿Y cuáles son las lecturas que prefiere? Me gustan los cuentos cortos y me encanta la ficción. Un libro largo
es difícil que me enganche, me tiene que fascinar mucho para terminarlo. Uno que leí hace un tiempo y me encantó es Conocimiento de la libertad, de TARTHANG TULKU.
–¿Tiene gente inspiradora a la hora de dedicarse a lo suyo? Hay muchos actores y actrices que me conmueven al actuar, incluso o más cuando no puedo hacer lo que ellos hacen, y me motivan. Pero en las personas muy cercanas y queridas es donde, probablemente, encuentro más inspiración.
Nancy Giampaolo