Eric Battut
| 3 cuotas de $7.366,67 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.100,00 |
| 1 cuota de $22.100,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.100,00 |
| 2 cuotas de $11.050,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.100,00 |
| 4 cuotas de $5.525,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.100,00 |
| 3 cuotas de $7.366,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.100,00 |
| 1 cuota de $22.100,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.100,00 |
| 1 cuota de $22.100,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.100,00 |
| 2 cuotas de $13.076,57 | Total $26.153,14 | |
| 3 cuotas de $8.935,03 | Total $26.805,09 |
| 3 cuotas de $9.416,81 | Total $28.250,43 |
| 3 cuotas de $9.514,78 | Total $28.544,36 |
| 1 cuota de $22.100,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.100,00 |
| 1 cuota de $22.100,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.100,00 |
Sinópsis
Un hambriento y cantarín ratoncito gris da unos mordiscos a una seta, a un trozo de queso y a un rabanito. Hasta que, buscando más comida, se mete en la boca de un gato. Cuando descubre que se equivocó y decide escapar, se topa allí dentro con alguien... Este alguien es una ratoncita igual de hambrienta que él y que entró donde no debía. Los dos escapan juntos, sanos y salvos, y siguen comiendo y cantando felices. Una sencilla, tierna y simpática historia; una más del famoso ratoncito de Éric Battut, un personaje que enamora a los más pequeñitos. En esta ocasión el autor cambia un poco su línea habitual de relato acumulativo, en el que los animalitos van llegando a la escena uno por uno (cómo ocurre en «La avellana», «El secreto» o «La broma»). Sin embargo, sí van desfilando diferentes cosas comestibles, que tanto el ratoncito como su amiga, ambos insaciables, degustarán con entusiasmo. Un cuento delicioso, ideal para aprender a nombrar frutos, hortalizas y otros alimentos y, también, para vencer la resistencia de los tiquismiquis e inapetentes que querrán imitar a los protagonistas del libro mientras devoran página tras página. ¡Sentarse a la mesa será comer y cantar!
