Guillermo Schavelzon
| 3 cuotas de $11.300,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.900,00 |
| 1 cuota de $33.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.900,00 |
| 2 cuotas de $16.950,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.900,00 |
| 4 cuotas de $8.475,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.900,00 |
| 3 cuotas de $11.300,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.900,00 |
| 5 cuotas de $6.780,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.900,00 |
| 6 cuotas de $5.650,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.900,00 |
| 1 cuota de $33.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.900,00 |
| 1 cuota de $33.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.900,00 |
| 2 cuotas de $20.058,63 | Total $40.117,26 | |
| 3 cuotas de $13.705,77 | Total $41.117,31 |
| 3 cuotas de $14.444,79 | Total $43.334,37 |
| 3 cuotas de $14.595,08 | Total $43.785,24 |
| 1 cuota de $33.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.900,00 |
| 1 cuota de $33.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.900,00 |
Sinópsis
El trabajo, la amistad, el dinero, el mercado, la fidelidad, la polémica y la literatura. Todos estos factores que intervienen de un modo u otro en el ecosistema del libro se conjugan en estas memorias de Guilermo Schavelzon para recorrer, a través de sus recuerdos y encuentros con autores como Ricardo Piglia, Augusto Roa Bastos, Mario Benedetti, Julio Cortázar, Gabriel García Máquez, Beatriz Guido, Quino, Juan José Saer, Juan Rulfo, Elena Poniatowska, Elsa Bornemann, Leopoldo Brizuela y Adolfo Bioy Casares, una vida repleta de libros y anécdotas. Desde sus comienzos a los diecinueve años en la editorial de Jorge Álvarez, pasando por sus experiencias en Planeta y Alfaguara, Schavelzon reconstruye un camino agitado, atravesado por el exilio que lo llevó de un lado a otro del Atlántico. Este no es el libro de un escritor sino el de un testigo ¿reconoce¿, una crónica personal de ciertas experiencias públicas y privadas que lo acercaron a algunos de los principales protagonistas de la literatura. Eso es cierto. Y también es cierto que señala un momento clave de la industria en el que la figura del agente literario se volvió, a la vez, relevante y enigmática
