Christopher Buehlman
| 3 cuotas de $23.998,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $71.995,00 |
| 1 cuota de $71.995,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $71.995,00 |
| 2 cuotas de $35.997,50 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $71.995,00 |
| 4 cuotas de $17.998,75 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $71.995,00 |
| 3 cuotas de $23.998,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $71.995,00 |
| 5 cuotas de $14.399,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $71.995,00 |
| 6 cuotas de $11.999,16 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $71.995,00 |
| 1 cuota de $71.995,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $71.995,00 |
| 1 cuota de $71.995,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $71.995,00 |
| 2 cuotas de $42.599,44 | Total $85.198,88 | |
| 3 cuotas de $29.107,58 | Total $87.322,74 |
| 3 cuotas de $30.677,07 | Total $92.031,21 |
| 3 cuotas de $30.996,24 | Total $92.988,74 |
| 1 cuota de $71.995,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $71.995,00 |
| 1 cuota de $71.995,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $71.995,00 |
Sinópsis
Premio a la Mejor Novela de Terror del año 2015 de la American Library Association Nueva York, 1978. La gran manzana se ha convertido en un lugar demasiado sucio y peligroso para vivir y morir. Joey Peacock lo sabe mejor que nadie, pues ha dedicado los cuarenta años de su vida como vampiro adolescente a perfeccionar la rutina de la que disfruta: ligar en clubes y discotecas de moda, cazar de noche y dormir durante el día con otros congéneres en el peligroso laberinto que se extiende en el subsuelo de la ciudad. La red de metro es su hogar y el medio con el que recorre Manhattan para desangrar a los incautos en Central Park, en los asientos traseros de los taxis e incluso en sus propios apartamentos, cuando la televisión los tiene tan idiotizados que ni se dan cuenta de que están abriendo sus ventanas. A Joey la vida le resultaba casi demasiado fácil, lo que no podía decirse de los neoyorquinos vivos. Hasta esa noche en que los descubrió cazando en su amado metro: dulces niños de ojos alegres, vampiros como él, o quizá no exactamente como él. Sea cual sea su naturaleza, sea cual sea el significado de su aparición, los muertos vivientes de los túneles de Manhattan no volverán a conocer la seguridad. Y mucho menos los neoyorquinos vivos.
