Pedro Saborido
| 3 cuotas de $13.300,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
| 1 cuota de $39.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
| 2 cuotas de $19.950,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
| 4 cuotas de $9.975,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
| 3 cuotas de $13.300,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
| 5 cuotas de $7.980,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
| 6 cuotas de $6.650,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
| 1 cuota de $39.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
| 1 cuota de $39.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
| 2 cuotas de $23.608,83 | Total $47.217,66 | |
| 3 cuotas de $16.131,57 | Total $48.394,71 |
| 3 cuotas de $17.001,39 | Total $51.004,17 |
| 3 cuotas de $17.178,28 | Total $51.534,84 |
| 1 cuota de $39.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
| 1 cuota de $39.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
Sinópsis
En Una historia del conurbano, Pedro Saborido confirma que cada vez que se propone contar un universo determinado lo hace con un brillo y genio sin igual. Lo había hecho con Una historia del fútbol y también con Una historia del peronismo. Esta vez, las historias de las invasiones inglesas, las dimensiones paralelas, las apariciones de Vírgenes que conceden deseos desopilantes y otras criaturas con la misma garantía de lo hipnótico, como un adorable astronauta ruso, construyen una obra inolvidable. El guionista de Peter Capusotto y sus videos ¿y de tantos otros ciclos recordados¿ además de hacer reír con fiereza y de contar his-torias magistrales, también despliega una mirada lúcida, mordaz y encantadora. El conurbano y todos sus componentes, entonces, quedan retratados con una cruza de arte y sociología como el que captura, en medio de tanto desparpajo, un mundo que parece no tener explicación pero que la tiene: sólo hay que saber buscarla.
