James Allen
| 3 cuotas de $8.166,67 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.500,00 |
| 1 cuota de $24.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.500,00 |
| 2 cuotas de $12.250,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.500,00 |
| 4 cuotas de $6.125,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.500,00 |
| 3 cuotas de $8.166,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.500,00 |
| 1 cuota de $24.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.500,00 |
| 1 cuota de $24.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.500,00 |
| 2 cuotas de $14.496,65 | Total $28.993,30 | |
| 3 cuotas de $9.905,35 | Total $29.716,05 |
| 3 cuotas de $10.439,45 | Total $31.318,35 |
| 3 cuotas de $10.548,06 | Total $31.644,20 |
| 1 cuota de $24.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.500,00 |
| 1 cuota de $24.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.500,00 |
Sinópsis
Como un hombre piensa, así es su vida constituye, sin duda, el libro más conocido de James Allen, uno de los autores de autoayuda más leídos y citados de todos los tiempos. Este libro se escribió para todas aquellas personas que buscan sabiduría y tranquilidad en un mundo turbulento y hostil como el actual. Para James Allen, nuestros pensamientos son las semillas de lo que ocurrirá en nuestras vidas. La mente humana puede compararse con un jardín y su cultivo es, al mismo tiempo, un trabajo y un camino espiritual que Allen nos presenta con verdadera maestría. Cuidar el jardín de nuestros pensamientos nos conduce, de forma natural, a una vida plena y feliz. Para complementar Como un hombre piensa, así es su vida, en esta edición hemos añadido El Centro Divino y el Eterno Ahora, otra obrita imprescindible de James Allen. Mientras un hombre se detiene en el pasado o en el futuro, olvida el presente y deja de vivir en el ahora. El pasado y el futuro son sueños; mirando hacia atrás, a los comienzos felices, y hacia adelante, a los finales tristes, los ojos del hombre están cegados, de modo que no contempla su propia inmortalidad; sus oídos están tapados, de modo que no escucha las armonías siempre presentes de la Alegría; y su corazón está endurecido, de modo que no late con los sonidos rítmicos de la Paz.
