Agostina Alterini
| 3 cuotas de $9.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.000,00 |
| 1 cuota de $27.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.000,00 |
| 2 cuotas de $13.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.000,00 |
| 4 cuotas de $6.750,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.000,00 |
| 3 cuotas de $9.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.000,00 |
| 1 cuota de $27.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.000,00 |
| 1 cuota de $27.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.000,00 |
| 2 cuotas de $15.975,90 | Total $31.951,80 | |
| 3 cuotas de $10.916,10 | Total $32.748,30 |
| 3 cuotas de $11.504,70 | Total $34.514,10 |
| 3 cuotas de $11.624,40 | Total $34.873,20 |
| 1 cuota de $27.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.000,00 |
| 1 cuota de $27.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.000,00 |
Sinópsis
En el Instituto San Dymphna las paredes blancas no curan: clasifican. Un lugar donde las adolescentes juegan a estar limpias y a ser dóciles, mientras el miedo se mastica en un silencio con textura a metal y las pastillas saben a hostia. Magdalena entiende que no fue enviada allí para recuperarse, sino para ser lijada con paciencia cristiana hasta dejar de ser peligrosa, hasta que sus aristas dejen de cortar a los demás. Pero hay un hambre que el ayuno impuesto no logra apagar y una mancha que ninguna confesión consigue borrar. Algo insiste en crecer dentro de ella, una presencia oscura que transforma la culpa en un murmullo constante y le sugiere que toda redención exige un precio. Cordero con cara de niña explora la identidad arrebatada y la herencia del sacrificio femenino: esa entrega del propio cuerpo para satisfacer la mirada ajena. En un mundo donde la cordura es una forma de sumisión y el deseo es visto como una enfermedad, Magdalena descubrirá la aterradora certeza de que el monstruo que más teme es el espejo que le devuelve la mirada, y que su lucha no es huir de ese lugar, es no olvidar su propio nombre mientras la vacían.
