Edgardo Scott
| 3 cuotas de $17.966,67 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $53.900,00 |
| 1 cuota de $53.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $53.900,00 |
| 2 cuotas de $26.950,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $53.900,00 |
| 4 cuotas de $13.475,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $53.900,00 |
| 3 cuotas de $17.966,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $53.900,00 |
| 1 cuota de $53.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $53.900,00 |
| 1 cuota de $53.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $53.900,00 |
| 2 cuotas de $31.892,63 | Total $63.785,26 | |
| 3 cuotas de $21.791,77 | Total $65.375,31 |
| 3 cuotas de $22.966,79 | Total $68.900,37 |
| 3 cuotas de $23.205,74 | Total $69.617,24 |
| 1 cuota de $53.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $53.900,00 |
| 1 cuota de $53.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $53.900,00 |
Sinópsis
Ambientada en los años 90 en una Buenos Aires suburbana, El exceso gira en torno de un ministro y cuatro personajes: su custodio, su hijo adolescente, su empleada doméstica, el novio bisexual de su hija.Entre lo histórico y lo íntimo, la narración toma distintos sucesos en la vida de cada uno de ellos, que alternan y se confunden con hechos reales ocurridos entre 1989 y 2001. Así, el día de franco del custodio coincide con la repatriación de los res-tos de Rosas; o en plena debacle económica, Elena, la empleada doméstica, se entera de que su única hija partirá al exilio en busca de oportunidades; y mientras Leandro, el hijo del ministro, engorda y diseña videojuegos que recrean la geografía de villas miseria, barrios cerrados y shoppings, el novio de la hija se convierte en confidente inesperado de un terrible secreto que involucra a su suegro.El exceso es, en palabras del propio autor, una novela política. Con una prosa tan precisa como adictiva, Edgardo Scott retrata en clave de ficción una época y a una sociedad que despertó trágicamente del sueño del éxito individual y la fiesta interminable del consumo.
