Diego Crelgo Alonso
| 3 cuotas de $16.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $49.000,00 |
| 1 cuota de $49.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $49.000,00 |
| 2 cuotas de $24.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $49.000,00 |
| 4 cuotas de $12.250,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $49.000,00 |
| 3 cuotas de $16.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $49.000,00 |
| 1 cuota de $49.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $49.000,00 |
| 1 cuota de $49.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $49.000,00 |
| 2 cuotas de $28.993,30 | Total $57.986,60 | |
| 3 cuotas de $19.810,70 | Total $59.432,10 |
| 3 cuotas de $20.878,90 | Total $62.636,70 |
| 3 cuotas de $21.096,13 | Total $63.288,40 |
| 1 cuota de $49.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $49.000,00 |
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Sinópsis
´Todos pensabamos que aquella tierra roja nos pertenecia porque esa idea nos anclaba al mundo. Cuando se olvidaron nuestras historias y se cerraron las puertas de nuestros barrios, aprendimos: solo nos pertenecen los secretos que guardamos en silencio.´ Castilla, 1488. La desaparicion de la joven Raquel durante los disturbios de la vecina juderia de Zamora obliga al prestigioso traductor y filosofo sefardita Samuel Colodro a abandonar el anonimato que buscaba al regresar a su ciudad natal. Cuando el regidor Alfonso Fonseca requiere de sus servicios para esclarecer el misterio, se ve obligado a involucrarse en un peligroso juego entre facciones poderosas. Sus convicciones y sentimientos mas profundos terminaran tambien comprometidos. A traves del relato de Samuel Colodro vemos como los nombres del pasado regresan para enturbiar la vida de una pequena comunidad: nombres que unen a la joven desaparecida con los misterios de la kabala, nombres que surgen de las cenizas del antiguo incendio de una sinagoga, nombres manchados con la tierra de los cementerios, abandonados y condenados. Y entre ellos el nombre de Beatriz: prohibido, inevitable y enigmatico. Como el traductor Samuel Colodro acabara entendiendo, a veces no somos mas que nombres que, cuando desaparecemos, permanecen en silencio a la espera de ser pronunciados de nuevo.
