Carissa Veliz
| 3 cuotas de $15.233,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $45.699,00 |
| 1 cuota de $45.699,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $45.699,00 |
| 2 cuotas de $22.849,50 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $45.699,00 |
| 4 cuotas de $11.424,75 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $45.699,00 |
| 3 cuotas de $15.233,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $45.699,00 |
| 1 cuota de $45.699,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $45.699,00 |
| 1 cuota de $45.699,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $45.699,00 |
| 2 cuotas de $27.040,10 | Total $54.080,20 | |
| 3 cuotas de $18.476,10 | Total $55.428,32 |
| 3 cuotas de $19.472,34 | Total $58.417,03 |
| 3 cuotas de $19.674,94 | Total $59.024,83 |
| 1 cuota de $45.699,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $45.699,00 |
| 1 cuota de $45.699,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $45.699,00 |
Sinópsis
El lugar místico y mágico que ocuparon los oráculos, los astrólogos y todo tipo de adivinadores en la Antigüedad hoy lo ocupan los algoritmos. Desde nuestras finanzas o la atención médica hasta las noticias, las redes sociales y los productos que consumimos, vivimos rodeados de pronósticos que influyen en cada una de nuestras decisiones y nos generan una falsa sensación de seguridad. En este ensayo, la filósofa y profesora de la Universidad de Oxford Carissa Véliz muestra cómo la confianza ciega en las predicciones -ya sean humanas o digitales- nos vuelve vulnerables a los estafadores y al autoengaño. A partir de la medicina, el clima, la estadística, la inteligencia artificial e incluso la vida cotidiana, la autora desmonta los mitos que rodean los oráculos modernos -más datos no siempre implican mejores resultados, la IA puede aumentar los riesgos en lugar de reducirlos- para llegar a una inevitable conclusión: una sociedad libre no necesita más predicciones, sino estar mejor preparada. Carissa Véliz nos invita a cuestionar el poder de quienes aseguran saber lo que ocurrirá. Porque la promesa de la predicción no es conocer el futuro, sino controlar a los demás.
