Cecilia Gonzalez
| 3 cuotas de $9.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.000,00 |
| 1 cuota de $28.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.000,00 |
| 2 cuotas de $14.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.000,00 |
| 4 cuotas de $7.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.000,00 |
| 3 cuotas de $9.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.000,00 |
| 1 cuota de $28.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.000,00 |
| 1 cuota de $28.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.000,00 |
| 2 cuotas de $16.567,60 | Total $33.135,20 | |
| 3 cuotas de $11.320,40 | Total $33.961,20 |
| 3 cuotas de $11.930,80 | Total $35.792,40 |
| 3 cuotas de $12.054,93 | Total $36.164,80 |
| 1 cuota de $28.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.000,00 |
| 1 cuota de $28.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.000,00 |
Sinópsis
Una periodista que cocina o una cocinera que escribe. Cecilia González abre las puertas de su cocina, en un piso veintiuno de Barracas, para honrar el legado de su madre, Florita, y rescatar un saber que la urgencia del mundo moderno amenaza con diluir. En estas páginas, los sabores ancestrales de México dejan de ser ingredientes en una lista para transformarse en memoria. Entre historia, debates culinarios, tacos, chiles y alguna lágrima, la autora declara que preparar una comida es un acto de resistencia y que una receta puede trascender el tiempo y cualquier frontera. Este libro es la prueba de que, aunque el trabajo y la vida vertiginosa nos alejen del fuego, es posible volver al aroma de una receta compartida. Condicionada por dos culturas hermanas, la mexicana y la argentina, Cecilia escribe para mostrarnos la primera gastronomía reconocida por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y, sobre todo, para recordar a su madre. Porque Florita le dejó algo más que instrucciones: le entregó una voz, una identidad y la certeza de que, mientras alguien cocine, nadie se va del todo.
